
Me conocés desde hace 26 años, ¿y no entendés que soy así, y que no voy a cambiar?
¿Piensas que tengo malicia, que cuido lo que digo, y que tengo estrategias para ser feliz?
No!!! Si voy a los tumbos!! y no sé ir de otra manera...
Cúlpenme de atolondrada, soñadora, enamoradiza, vulnerable y única e iré tras las rejas.
Hoy diluvió (aún llueve), mientras caminaba por Santa Fé, y un hombre iba abrazado a una mujer. Él quiso sacarse el piloto para protegerla del frío. Ella no aceptó. ¡Y yo me sonrojé como si me lo hubiesen ofrecido a mi!
Soy de las que insiste, antiempiricísicamente (mi neologismo), en ver el mundo color de rosa, o del color que elija en ese momento. Mi terquedad innata permite que aquellos, más racionales que incoloros a mi alrededor, por insistencia más que por fuerza, también lo vean.
Tengo una energía que me sale de adentro, y no parece agotarse.
Y le sonrio a la gente en la calle así esté, como el Coliseo, en ruinas. Es mi deber.
Que podría admirar la inocencia de un bebé o de un cachorro, la belleza de una ninfa, la seducción de un hombre, fija y emblesada, por horas.
Que de hecho soy adicta a las cosas bellas, deliciosas - dulces y saladas, caras y baratas, negras y blancas.
Que me levanto sobre no sé qué fuerza roblística, esa que a veces a mí misma sorprende y aterroriza.
Que sé que la magia es real, y que la realidad se vuelve mágica si uno quiere.
Que siento genuinamente por el dolor de los otros, y que no tengo capacidad de envidiar la felicidad ajena.
Canto, grito y golpeo mi escritorio cuando logro algo, y contagio a la gente.
Que me emociona hasta el folículo cierto tipo de libro, cierto tipo de música, cierto tipo de fotografía.
Y me gusta más dar que recibir (esto es un problema)
Que soy mujer; que es así, que siempre fue y no tiene por qué ser distinto
Que 'Campanita' consiguió a su Peter Pan, del país "de nunca jamás" -ese país que tanto se asemeja a Buenos Aires- con un vestidito verde, varita en mano, a pesar de su naríz y sus orejas puntiagudas.
¿Es que no me conoces aún, ma'?